Aunque es conocido sobre todo por
La Regenta, Clarín fue también autor de cuentos y novelitas cortas, muchas de las cuales fueron publicadas por entregas en periódicos y revistas: era el
boom en España del realismo y de su género estrella, la novela. Él se hizo famoso en su tiempo por la crítica literaria, otra actividad de moda, pero terminó convirtiéndose en uno de los grandes nombres de la literatura española por la vida que supo darle a sus personajes y por su capacidad de observación y crítica, más o menos velada, de la sociedad: la burguesía y los pobres más miserables, la vida en el campo y en la capital de provincia, los soldados y los caciques, los sacerdotes y los funcionarios…