Investigando sobre la literatura del exilio español descubrí que hay no pocas obras sobre la vida de Durruti, y decidí leer la escrita por Enzensberger: El corto verano de la anarquía. Podía leerla en alemán y su estructura en forma de suma de testimonios le daba originalidad. La verdad es que me ha gustado: no la recomendaría a cualquiera, pero me ha gustado su mezcla de visiones. Sin intentar hacer un retrato objetivo, sin incluir la opinión de sus enemigos, deja entrever la figura de un hombre carismático cuya muerte marcó (y simbolizó) la pérdida de influencia del anarquismo en España.