Grandes invitados fue un regalo de un chileno, no podía ser de otra manera. La idea era muy buena: un conjunto de entrevistas a personajes ya fallecidos con un toque de humor por la lectura de sus ideas en el tiempo presente. Algunas entrevistas me han gustado, pero otras eran demasiado breves. Creo que le hubiera quedado mejor si hubieran sido menos pero un poco más largas, porque algunas son muy sentidas.