sábado, 24 de noviembre de 2018

La mujer rota, de Simone de Beauvoir


Durante mi estancia en París, en el curso de francés, hice una pequena presentación a mis companeros sobre Simone de Beauvoir. Teníamos que elegir un personaje conocido, y ya que estábamos estudiando el tema del arte en Francia, decídi escoger una mujer, francesa y escritora. La elección dio lugar a un debate sobre la legalización del aborto (debate quizá sea exagerado con un nivel A2), y la profesora nos recomendó la lectura de La mujer rota, por no ser demasiado difícil y ser una obra cortita. Mi optimismo parisino me hizo lanzarme a comprarlo, y casi ano y medio después aquí os dejo el post. Espero con él abrir un debate.

martes, 13 de noviembre de 2018

Los muchachos de zinc, de Svetlana Alexiévich

Ya hemos hablado en el blog de Svetlana Alexiévich, la ganadora del Premio Nobel en 2015, por Voces de Chernóbil. Los muchachos de zinc es un libro similar en la estructura e igual de duro o más. Habla de los soldados olvidados de la larga guerra que libró, y perdió, la URSS en Afganistán, germen futuro de fenómenos como la dictadura de los talibán o Al Qaeda. Como hace siempre, Alexiévich se centra las vivencias personales y no en la dimensión del conflicto: le interesa lo individual, lo pequeño, las consecuencias de los grandes acontecimientos en las personas que lo vivieron y lo sufrieron.

lunes, 29 de octubre de 2018

Memoria de elefante, de António Lobo Antunes

Memoria de elefante fue el souvenir elegido de la librería más antigua del mundo. Sin saber si compraba un sello en un libro, o un libro con sello, fui víctima del márketing y me quise llevar un libro del quizá próximo Premio Nobel de lengua portuguesa (creo que mi proyecto de leer a posibles candidatos está desbordado). Sin haber entendido muy bien de qué era el argumento porque, no, yo no hablo portugués, me decidí por la primera novela de Lobo Antunes. Os diré que ha sido un gran descubrimiento.

jueves, 18 de octubre de 2018

El tiempo regalado (Die geschenkte Zeit), de Andrea Köhler

Decidí leer El tiempo regalado porque Impedimenta lo publicó en castellano, y pensé que podía leerlo en su versión original. El tema parecía interesante: cuánto tiempo pasamos esperando? cómo vivimos esa experiencia? es natural la inmediatez a la que nos estamos acostumbrando cada día más?


La lectura me ha decepcionado: está muy bien escrito, y me ha encantado volver a leer un libro en alemán donde el idioma gana tanto, donde su exactitud es un valor, pero el ensayo en sí es una suma de descripciones de situaciones de espera. Hay citas y alusiones originales, frases que hacen reflexionar, pero no hay conclusiones sobre las consecuencias de la falta de momentos vacíos en nuestros días. No sé, ich habe mehr ERwartet.

sábado, 6 de octubre de 2018

Solenoide, de Mircea Cartarescu


Leí sobre Solenoide en varios artículos, y sobre el autor Cartarescu, que fue invitado a inaugurar la Feria del Libro de Madrid de 2018. En una librería, de vacaciones, donde compré también otras lecturas del blog, lo vi y decidí arriesgarme. Reconozco que me ha parecido largo, y que su argumento, o su falta de él, a veces me ha desconcertado. Pero hacía tanto que no leía algo contemporáneo que me descolocaba que, aunque no lo recomiende (no creo que sea la mejor obra para conocer a Cartarescu), seguiré a su autor, por ejemplo, en sus discursos de apertura:


viernes, 28 de septiembre de 2018

El cuento de la criada, de Margaret Atwood

El cuento de la criada ha servido de inspiración para una de las series más conocidas de la actualidad. Ese hecho, y el rumor de que Atwood iba a ganar el Premio Nobel el mismo ano en que lo ganó Alice Munro, me hicieron decidirme por esta lectura veraniega en inglés. Gana al final, todo hay que decirlo, pero sospecho que la serie adaptó ciertos anacronismos (y anadió trama) al siglo XXI...
 

martes, 18 de septiembre de 2018

Firmin, de Sam Savage


Un blog que se llama Ratas de biblioteca tenía que publicar en algún momento un post sobre Firmin, la autobiografía de una rata lectora de Boston. Eso pensó un amigo, que se autodenomina Ratón en la sombra, y que fue quien me dejó el libro, sugiriendo que Firmin bien pudiera haber sido colaborador de este nuestro blog... si hubiera podido escribir por sí mismo.

Totalmente recomendable para cualquier rata de biblioteca.