miércoles, 17 de abril de 2019

La pasión según G.H., de Clarice Lispector


Clarice Lispector ya repite en nuestro blog. Por la recomendación de la otra ratita, y por haber leído en varios artículos que era una escritora diferente y muy conocida en Brasil, me animé a leerla. Me decidí por su libro más famoso, La pasión según G.H., sin saber nada sobre lo que iba a leer. Es una novela difícil de clasificar, al parecer, como su obra en general, y por eso la verdad es que no sé si recomendarla. A mí me ha gustado: es diferente, leerla es toda una experiencia, pero no tengo claro que la haya entendido. Bueno, quizá sí pueda recomendarla: sólo apta para valientes.

martes, 9 de abril de 2019

Nuestras riquezas: una librería en Argel, de Kaouther Adimi


Hay libros que son sorpresas, regalos, pequenos tesoros. Nuestras riquezas pertenece a este grupo: es un libro sobre literatura, para libreros, editores, lectores, amantes de los libros. No sabía qué iba a encontrar, y eso hizo especial su lectura. A ratos histórico, a ratos ficción, nos habla de los suenos, de lo que significa darlo todo por la literatura, y de lo importante que son los editores en la vida de los autores. Sin Edmond Charlot la literatura en francés habría sido otra, y en Nuestras riquezas Adimi le homenajea, contándonos de forma paralela cómo era / es la vida en Argelia, y la historia de su independencia de Francia.

jueves, 28 de marzo de 2019

Permafrost, de Eva Baltasar


Permafrost lo compré porque fue un éxito de ventas y críticas en 2018. Leí que era rompedora, valiente, y pensé que la idea del "Permafrost", esa capa de tierra que está permanentemente congelada, podía ser original para describir la soledad, o el aislamiento de una persona. La metáfora no era exactamente como me la había imaginado: aunque se habla de la novela como de extrema, no es tan difícil entender a la protagonista, o al menos a mí, no me ha costado tanto.

miércoles, 20 de marzo de 2019

Los asquerosos, De Santiago Lorenzo

Los asquerosos ha sido uno de los libros del año, alimentado por el boca a boca y un título muy llamativo. ¿Quiénes son los asquerosos de los que habla Santiago Lorenzo? Mucha, muchísima gente; quizás algunas veces también nosotros mismos. 

miércoles, 13 de marzo de 2019

Serotonina, de Michel Houellebecq

En este blog somos de las que esperamos las novedades de Houellebecq, para leer una y otra vez sobre el hombre, la sociedad y su declive. En Serotonina esperaba lo que he leído: un protagonista cuarentón, deprimido, solitario, que ha perdido la ilusión por todo en una sociedad materialista e individualista que critica (directa o indirectamente). Puede ser desde una sociedad que vota a un partido musulmán, desde el arte y la francia rural, desde una secta: desde Tailandia. El ambiente cambia, el aspecto a criticar también, pero el protagonista siempre es el mismo. Con Serotonina se le ha acusado de repetirse: y sí, lo hace. Pero en mi caso terminó recuperando su esencia, la que hace que me guste. Qué le voy a hacer: creo que seguiré siendo fiel.

sábado, 2 de marzo de 2019

Una historia de amor y oscuridad, de Amos Oz


 Con Una historia de amor y oscuridad doy por finalizado mi proyecto de leer a candidatos al Premio Nobel de Literatura. Oz murió las Navidades pasadas, y entró a mi lista de pendientes por haber sido candidato en algún momento al galardón. Su muerte me entristeció, y sin saber aún si alguna vez se volverá a premiar a la Literatura desde Estocolmo, decidí cerrar el ciclo. Conseguí mi objetivo: conocer a más autores contemporáneos y conocidos, y ahora me apetece ahondar en algunos de ellos y olvidar a otros. Una historia de amor y oscuridad ha conseguido sobrecogerme, me emociono aún al pensar en el pequeno Amos. La literatura, para algunos autores, es una profesión, para otros un destino. Hay quien escribe porque no sabe hacer otra cosa. Pero Una historia de amor y oscuridad tiene una labor redentora: Oz se confiesa, se lamenta, se perdona. Y a nosotros nos hace llorar.

viernes, 22 de febrero de 2019

Mefisto, de Klaus Mann

En las clases de alemán aprendí que era mejor no leer a Thomas Mann en idioma original: que sus frases son tan largas que ocupan páginas enteras, y que a los propios alemanes les cuesta leerlo. Pero, y su hijo Klaus Mann? Sería tan complejo? Decidí probar suerte con su novela Mefisto, donde escribe sobre una de mis épocas preferidas, el periodo de entreguerras en Alemania, y que fue publicada antes de la IIGM. Leerlo en alemán no ha resultado tan difícil como esperaba, y consiguió engancharme, aun sabiendo que en este caso la realidad supera la ficción.