viernes, 3 de abril de 2020

Oliver Twist, de Charles Dickens

Leer siempre es un refugio cuando nos sentimos mal, necesitamos evadirnos o buscamos consuelo. En estos días de aislamiento, los libros más que nunca pueden ser nuestros aliados, y quizás más aquellos que teníamos pendientes, clásicos maravillosos de la literatura que por uno u otro motivo nunca se habían colocado en nuestra lista de libros pendientes. En el blog hemos aprovechado para leer a Charles Dickens y una de sus obras más universales, Oliver Twist.

domingo, 22 de marzo de 2020

Viaje a la aldea del crimen, de Ramón J. Sender


Hace poco comencé un proyecto personal con la intención de investigar la literatura del exilio español, y volví a reencontrarme con un autor que ya ha sido nombrado varias veces en este blog, Ramón J. Sender. Viaje a la aldea del crimen llegó por sorpresa, encargado a última hora a los Reyes Magos, antes de que el corona virus llegara a Europa. Lo leí hace varias semanas: con su lectura conocí mejor un capítulo triste y de consecuencias muy graves en la historia de nuestro país.

lunes, 2 de marzo de 2020

Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño


Compré Los detectives salvajes hace tiempo, ya que prometí leerlo después de leer a nuestros seguidores en el post de 2666. Su última obra es considerada la obra cumbre de su autor, pero también es para muchos demasiado larga y tediosa. Con la lectura de Los detectives salvajes quería poder ofrecer una alternativa a los seguidores de Bolaño, que quieran conocerle con un libro largo y tengan miedo de no poder acabar 2666. Sí: Los detectives salvajes es la alternativa perfecta.

miércoles, 12 de febrero de 2020

Alegría, de Manuel Vilas

Finalista del último Premio Planeta (premio del que suelo desconfiar), Alegría es un libro que llega con su autor en un punto cumbre de su carrera como escritor: Manuel Vilas logró un fulgurante éxito con Ordesa, un libro que confieso no haber leído (un problema, quizás, al abordar esta reseña) pero que sí hemos comentado por aquí. Sin duda, la lectura de Alegría habría cambiado un poco si conociera bien su libro anterior: de algún modo es una continuación, una segunda parte. Sigue siendo autobiográfico, sigue hablando de ausencias, de sus padres, de su situación actual, pero lo hace desde un punto de vista distinto, desde la nueva perspectiva que le da, precisamente, haber escrito la otra novela. No hay tanta desolación como, según me han contado, en Ordesa, pero la sigue habiendo. Porque se asoma a la alegría desde el dolor, tomando como eje principal de toda la obra el famoso poema de José Hierro: "Llegué por el dolor a la alegría/ supe por el dolor que el alma existe..."

jueves, 6 de febrero de 2020

Drink time! (En compañía de Patrick Leigh Fermor), de Dolores Payás


Drink time! fue una sorpresa, un regalo de una amiga de Madrid que vino a verme y me animó el verano. Lo he tenido en la lista de pendientes hasta ahora, y entiendo por qué me lo ha regalado. Leigh Fermor tuvo una vida especial, y como él, todos deberíamos aprender a luchar por lo extraordinario.

martes, 21 de enero de 2020

La romana, de Alberto Moravia

Como cada Navidad, vine a Madrid con la maleta medio vacía, dispuesta a, en caso de necesidad, buscar algún libro antiguo en la estantería familiar. Me decidí por La romana, sin saber nada de la obra, y casi sin leer el resumen. Contenta de leer una obra italiana, descubrí con la lectura que habla de la vida de una prostituta, obligada por la vida (o empujada, o animada) a llevar el único estilo de vida posible a tenor de las circunstancias. Debo decir que me ha gustado, porque adoro los libros que no nos dicen todo lo que hay que decir, permitiendo que seamos nosotros los que, tiempo después, entendamos a ciertos personajes cuyas relaciones son tan extremas.

domingo, 5 de enero de 2020

El papel de mi familia en la revolución mundial, de Bora Cosic

El papel de mi familia en la revolución mundial fue un souvenir que me trajeron de Belgrado, como ejemplar de uno de los autores más conocidos de la zona. Lo he leído en inglés, y su lectura no ha sido fácil. Traducido al castellano por Minúscula en 2009, la historia de la familia de Cosic nos traslada a la Segunda Guerra Mundial, y nos habla de la llegada del comunismo. Un cuento muy gracioso, que en la edición que yo leí viene acompanado de otros cuentos más contemporáneos, incluyendo algunos sobre Proust y los paralelismos entre su obra y la de Cosic durante la Guerra de los Balcanes.