Este libro es un préstamo
y una promesa de desconexión. Sin muchas pretensiones lo empecé,
con ganas de engancharme a la lectura sin esperar mucho más. Y
justamente he encontrado lo que buscaba: El verano de los juguetes
muertos es una novela policiaca, con misterio, que se lee muy bien y
que consigue entretenernos en una tarde de lluvia. Además, no es muy
larga. Totalmente recomendable para el verano, cuando sólo se busca
pasar un buen rato y no pensar demasiado.