Tirano Banderas, o algún libro de Valle-Inclán, eran desde hace tiempo una asignatura pendiente para mí, por haber estudiado al autor como uno de los más emblemáticos de la literatura de nuestro país. Por fin me decidí a empezar este libro, sin saber de qué iba y con previo aviso de que no era fácil de leer. Y la verdad es que me ha encantado.