Siendo una niña decidí
que algún día leería la Biblia, para conocer las aventuras de
Moisés que contaba el libro del Éxodo después de haber atravesado
el Mar Rojo. Con el tiempo fue la curiosidad por el libro en general
lo que me llevó a leerla: saber qué cuenta para que sea libro de
cabecera de tantas personas, entender por qué siendo tan larga
siempre se leen los mismos fragmentos en las celebraciones religiosas
o por qué es el libro favorito de Madonna... Tenía ganas de acudir a la fuente de todo aquello que aprendí de niña para saber si, sin clase de religión de por medio,la Biblia en sí puede decirnos algo.
Advierto, antes de que
sigáis leyendo, de que el post es largo.





