
Leer esta recopilación de cuentos ha supuesto un reto. Primero, porque no sabía a qué me enfrentaba: más de la mitad de los autores eran desconocidos para mí y casi todos los cuentos del libro también, así que no sabía si iba a leer un libro divertido, dramático o filosófico. Segundo, porque lo he leído en alemán, para comprobar si puedo digerir obras escritas en alemán en el original más complicadas que los autores recomendados para extranjeros o traducciones del inglés. El resultado ha sido más que satisfactorio, aunque algunos cuentos no he conseguido entenderlos a pesar de leerlos tres veces y con diccionario.




