martes, 18 de septiembre de 2018

Firmin, de Sam Savage


Un blog que se llama Ratas de biblioteca tenía que publicar en algún momento un post sobre Firmin, la autobiografía de una rata lectora de Boston. Eso pensó un amigo, que se autodenomina Ratón en la sombra, y que fue quien me dejó el libro, sugiriendo que Firmin bien pudiera haber sido colaborador de este nuestro blog... si hubiera podido escribir por sí mismo.

Totalmente recomendable para cualquier rata de biblioteca.


Sam Savage publicó Firmin en 2006. Savage estudió Filosofía, y ha ejercido trabajos muy variados antes de dedicarse a la literatura.

Firmin es una rata que nace en una librería de Boston. Sus dificultades para alimentarse (sus hermanos son más fuertes y a menudo le impiden llegar a la leche materna) le hacen aficionarse a comer papel. Así aprende a leer. Firmin nos cuenta su vida en esta novelita, nos habla de sus relaciones con el librero y el escritor, y relaciona sus vivencias con obras literarias cuya lectura le marcan de por vida.

Firmin se lee desde dos perspectivas diferentes: al principio, el tono tragicómico de la novela al narrar la infancia de Firmin, hace posible leer lo que es, un libro sobre una rata. Pero a medida que avanza el relato, la perspectiva cambia, y convertimos a Firmin, una rata fea y tímida, en un posible ser humano inadaptado, que vive al margen de la sociedad, con dificultades para relacionarse pero con sentimientos, inteligente, que busca en la literatura lo que no le puede aportar el (su) mundo real.

Sam Savage (fuente: El País)
Escribir un post sobre una rata en nuestro blog de ratitas me ha hecho recordar por qué decidimos en su día comenzar esta aventura. Nos pareció una posible vía de escape a nuestras rutinas, un proyecto que nos mantiene unidas, y una estupenda base de datos para recomendaciones de libros por si la memoria alguna vez nos falla. Pero también buscamos fomentar la lectura. Hemos tenido varias recompensas a lo largo de nuestra vida bloguera donde, gracias a nuestras críticas, hemos animado a lectores a leer obras que nunca hubieran atacado de no ser por nuestros posts. Por eso el blog es tan variado (a veces demasiado): para conseguir que la gente lea, y contribuir de alguna manera a que nuestra sociedad visite más las bibliotecas. Leer mejora la empatía, desarrolla la imaginación, es barato (o gratis) y permite viajar, geográficamente y en el tiempo. Desde el blog, pensamos, es maravilloso.

Por eso me ha gustado mucho el enfoque de Savage sobre la lectura en Firmin: a lo largo de la novela, intuimos que Firmin se plantea que, quizá, su vida hubiera sido menos desgraciada si nunca hubiera aprendido a leer. Con su lectura compulsiva conoce todo lo que nunca podrá alcanzar por su condición de rata: gracias a los libros aprende que existe un mundo que no está hecho para él, y entonces empieza a sonar. Pero la lectura tiene también una función salvadora, y Firmin llena su vida de una ficción que le ayuda en su día a día. Los lectores empedernidos entendemos ese sentimiento. Los libros nos han hecho conocer tanto, que a veces vemos nuestra vida demasiado convencional,  nos hacen pesar que vivir en el siglo XXI ha sido una auténtica mala suerte, o desear esos momentos decisivos que en una vida inclinan la balanza hacia un lado o a otro.

Hay quien dice que no es leer el que hace al sonador ser como es, sino que el sonador encauza sus suenos en la lectura, convirtiéndose para él en un refugio, o una salida. Y que por tanto, no tenemos remedio.

Desde aquí recomendamos leer, aun a riesgo de ser Firmin, o precisamente para serlo: la vida es lo que vivimos y lo que no, lo que hacemos y lo que sonamos, lo que conseguimos y lo que nunca logramos. La vida es realidad... y ficción. Y, por supuesto, Firmin es un estupendo regalo para cualquier Rata de biblioteca que se precie.

Ratita de laboratorio


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