El palacio de invierno en
su versión alemana fue un regalo muy puntual: una novela sobre San
Petersburgo y Catalina la Grande días antes de mi visita a la
ciudad. No fue mi lectura de vacaciones, ya que a Rusia me llevé
otras novelas, pero leerla meses después del viaje me ha hecho
recordar los rincones de la ciudad que más me gustaron. Muchas veces
la Historia es una gran novela, y aprender sobre Catalina la Grande,
la zarina „alemana“ que, dicen, fue una de las causas de la
emigración de alemanes a Rusia cuyos descendientes aún lo
recuerdan, era una de mis asignaturas pendientes. Es un bestseller,
una novela histórica, y como tal muchos detalles reales están
mezclados con algunas conjeturas, y contados por personajes ficticios
cuya existencia es más que oportunista para poder contar la subida
de Catalina al trono de forma interesante. Pero conseguirá
engancharos.
Eva Stachniak es una
escritora polaco-canadiense, y publicó El Palacio de Invierno en
2012, que se convirtió en Bestseller. Hay segunda parte, sobre el
reinado de Catalina en sí.
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Eva Stachniak (web de la autora) |
Catalina la Grande era
alemana, una princesa de Prusia de rango menor. La zarina Isabel le
invita a visitarles a Rusia con la intención de comprobar si es la
mujer ideal para su sobrino Pedro, posible sucesor al trono. Y
Bárbara (o Warwara, como le llaman allí), una trabajadora del
Palacio, nos cuenta su historia.
Las intrigas de Palacio y
las relaciones interesadas entre los personajes son coprotagonistas
de la novela: la misma Bárbara descubre informaciones privilegiadas
y juega con ellas, manteniendo un difícil equilibrio entre la
amenaza del mal genio de Isabel y la malicia de Betuschev. Y aunque
obviamente dudamos de la existencia real de este personaje, es
perfecto para contarnos lo que ocurre, y su origen humilde nos hace
solidarizarnos con ella y entender sus flaquezas y sus decepciones.
Si os interesa Rusia y
ese tramo de su historia, desde luego esta novela es para vosotros, aunque no está editada en castellano. Y
si os gusta San Petersburgo, también: recorreréis sus calles y sus
islas, y aprenderéis bastante. Obviamente, la Historia está
novelada y hay que leer con distancia, pero precisamente esa ficción
en la historia, la hace fácil de leer e interesante. Yo creo que, en alemán o inglés, me leeré también la
segunda parte.
Ratita de laboratorio
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