miércoles, 2 de noviembre de 2016

Cleaning up New York, de Bob Rosenthal

Viajar muy lejos da la oportunidad de leer libros que normalmente estarían lejos de tu alcance. En Nueva York visité muchas librerías buscando rarezas entre las estanterías de novedades y recomendaciones, y me tropecé con este librito de los 70 que calificaban como libro "de culto" y que imaginé asequible para mi cada vez más bajo nivel de inglés. El resumen era lo suficientemente raro como para despertar interés: contaba las vivencias de un poeta sin recursos que se ve obligado a meterse a limpiador para pagar sus facturas. El resultado es, extraño pero, efectivamente, la obra tiene algo. Retrata un momento muy concreto en la historia de la ciudad y también sugiere algunas cosas más.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Yo antes de ti (Ein ganzes halbes Jahr), de Jojo Moyes

Este libro fue un regalo de disculpa, que yo acepté encantada. Una novela romántica en alemán, fácil de leer para así contribuir a mejorar mi nivel en el idioma. La verdad es que me apetecía leer algo sencillo, una historia de amor sin más, entretenida y que no me costara mucho entender. Pero Yo antes de ti cuenta algo más que un romance, y creo que en el resumen deberían haber avisado de ello. 

miércoles, 19 de octubre de 2016

Patria, de Fernando Aramburu

Pocas veces me lanzo con prisa a comprar una novedad. Me ocurrió con Patria: llovían las buenas críticas incluso antes de publicarse y llevaba tiempo con ganas de leer algo del autor. Me terminó de convencer el tema: los últimos años en el País Vasco, contados por alguien que lo conoce bien, y desde dentro, es decir, desde lo que no se dice. Nunca he terminado de entender qué ocurrió allí en esos años más allá de lo evidente: qué hizo, qué hace, que tanta gente justifique la violencia o guarde silencio. Aramburu no da respuestas cerradas sino que pone los acontecimientos de las últimas décadas en su contexto: hace al lector entrar en un territorio vedado, el de las cenas en la intimidad del salón, el del dormitorio justo antes de dormir, el del despacho cuando todos los compañeros se han ido. Y el resultado es doloroso porque es extremadamente real. Sus personajes casi se pueden tocar.

lunes, 3 de octubre de 2016

Poemas de Alberto Caeiro, de Fernando Pessoa

Conocí a Fernando Pessoa a través de Bernardo Soares y su Libro del desasosiego. Empecé, digamos, al revés, y leí primero al heterónimo que más se parecía al autor original. Tenía pendiente leer otro heterónimo, un poeta, para apreciar la capacidad de transformación de Pessoa en otros autores, y paseando por la Feria del Libro de Madrid 2016 me decidí por Alberto Caeiro y sus poemas. Ahora adivino la dificultad (y la riqueza) que esconde Pessoa, quien con cada heterónimo nos presenta una faceta nueva. 

martes, 27 de septiembre de 2016

El laberinto de la soledad, de Octavio Paz

El laberinto de la soledad fue un regalo de ésos que se deciden en conversaciones previas a un cumpleaños por haber sido protagonistas de alguna reunión. De Octavio Paz sólo había leído dos cuentos, género que cultivó muy poco, así que pensé que esta lectura me ayudaría a entender el por qué de su Premio Nobel. Pero Paz es un autor inmenso y, sobre todo, poeta, así que sólo descubrí lo mucho que  me queda para entender su importancia en la Literatura del siglo XX.

sábado, 3 de septiembre de 2016

2666, de Roberto Bolaño


Aunque me avergüenza un poco decirlo, fue un alemán la primera persona que me habló de este libro. Lo leían en la universidad como ejemplo de literatura contemporánea en español, y al saber que yo no lo conocía, el chico se sorprendió. Años después, tras haber leído este inmenso regalo de cumpleaños, comprendo su sorpresa: lo que me estaba perdiendo.

martes, 23 de agosto de 2016

El Corán y su contexto

Cuando empecé a leer la Biblia, decidí que tiempo después leería el Corán, para así conocer los libros más importantes de las tres religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el Islam. El reto era díficil: el Corán es más corto que la Biblia, pero el contexto y el contenido me eran totalmente desconocidos. Además sólo es un libro, con un autor, y lo supuse menos rico que la Biblia en matices que con su variedad ayudaran a ir avanzando con el texto. El Corán hay que leerlo en árabe (antiguo), que fue el idioma en el que el ángel Gabriel se lo transmitió a Mahoma. Yo lo he leído en castellano, con el riesgo de perder mucho en la traducción.

Es difícil leer un libro que algunos ponen como excusa para cometer asesinatos. Espero con este post no herir sensibilidades: no conozco de cerca la religión musulmana y, por tanto, quizá mi información sea sesgada. Intentaré situar el Corán en su contexto, contar un poco la vida de su autor, y dar mi opinión sobre un libro que, seamos creyentes o no, ha influido (e influye) en la cultura y en la historia internacional.