Se ha escrito y se ha dicho tanto sobre la Segunda Guerra Mundial y el nazismo que a veces podemos caer en la impresión de que hemos leído ya casi todo lo que se puede leer sobre el horror de esos años y sus víctimas. Pero este libro, y seguramente otros muchísimos que no conozco, demuestra que es una impresión absolutamente equivocada. Se puede seguir leyendo sin cesar sobre ese tema y descubrir siempre algo nuevo. Hay infinitas historias e infinitas formas de contarlas. La de Heda Margolius es muy dura, tan dura como tantas otras, pero la fuerza que esconde detrás, su honestidad y la manera en que pone el foco en el ciudadano medio enfrentado al sistema hace que el suyo sea un libro lleno de novedad, que brilla entre las obras de su mismo género.