Encontré Benito Cereno en una librería que ya está cerrada. En la puerta vendían libros de segunda mano a precios más que asequibles, y al ver este librito de Melville no me pude resistir.
Un blog de ratas de biblioteca para ratas de biblioteca, con críticas literarias que nunca te desvelarán el final de los libros.
Sabía que Moby Dick era un libro
lento, por lo que al comenzar su lectura decidí zambullirme en la
narrativa de Melville para disfrutar no sólo del qué sino del cómo
lo contaba. Si partís con la idea clara de que Moby Dick es la meta
y que lo importante no es sólo llegar sino aprender en el camino, el
viaje en el ballenero Pequod se os hará inolvidable.