Llegué a Retorno a Brideshead no por la serie, como muchos, sino por un libro del mismo autor que me mandaron leer hace unos cuantos años, ¡Noticia bomba! Lo abrí como se abren las lecturas obligatorias, con poco entusiasmo, pero lo terminé devorando, enganchada por ese humor inglés que Waugh dirige, sin piedad, contra las miserias del mundo del periodismo. Su obra más conocida se colocó entonces en mi larguísima lista de lecturas pendientes y ha sido este verano cuando por fin he reencontrado a este autor y he descubierto este libro imprescindible.
