En 2025, después de casi veinte años, volví a visitar Praga. Entré en una librería para llevarme un souvenir en forma de libro, y Amor y basura fue el afortunado. Su autor, Ivan Klíma, había fallecido tan sólo unos días antes. La lectura ha sido toda una sorpresa, aunque no haya estado siempre de acuerdo con el protagonista.






