lunes, 26 de octubre de 2020

Un puente sobre el Drina, de Ivo Andric

Adquirí la costumbre de traerme un libro como souvenir de los lugares a los que viajaba, pero hay quien, para preparar un viaje, compra un libro sobre la región (y escrito por alguien de allí) para ir preparando la visita. Una amiga, antes de viajar hasta Croacia desde Alemania en tren, me preguntó qué libro podría leer sobre la zona. Y, tras buscar en Internet, le recomendé Un puente sobre el Drina. Un tiempo después se lo pedí para leerlo: Andric fue premio Nobel, y en todas las páginas que visité lo ponían como imprescindible. No voy a mentir: es lento, y se me ha hecho largo. Pero leerlo ayuda a entender que los problemas de la región no vienen de ayer.

domingo, 18 de octubre de 2020

Relatos de lo inesperado, de Roald Dahl

En esta época en la que parece que el tiempo se ha detenido, uno debería sacar más ratos para leer, pero no siempre es así. Hay quien se concentra menos, quien no encuentra ganas, quien ya no usa tanto el transporte público, donde aprovechaba para leer. Si queréis recuperar el hábito poco a poco, os recomiendo acudir a colecciones de cuentos. Hace poco me pidieron que recomendara algunas, y me acordé de Roald Dahl y sus Relatos de lo inesperado: el creador de Matilde y de Charlie y la fábrica de chocolate escribió también obras para adultos y cuentos de humor negro, que han sido fuente de inspiración para el cine y la televisión.

domingo, 27 de septiembre de 2020

Las ilusiones perdidas, de Honoré de Balzac

Recibí Las ilusiones perdidas justo el día de mi cumpleaños, en directo, mientras lo celebraba con amigos a ritmo de videollamada. Fue una buena elección, porque en ese momento andaba interesada por la literatura francesa, y estaba indagando sobre sus clásicos. Balzac no estaba entre mis primeras opciones, pero seguro que hubiera estado entre las segundas. Y la verdad es que, a pesar de ser un libro largo, me ha encantado.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Motivos por los que leer la saga de Harry Potter, de J.K. Rowling

En 2018 decidí empezar la saga de Harry Potter, y escribí un post sobre su primer tomo. A pesar de haber seguido con el segundo (y el tercero, y el cuarto…) decidí no escribir más posts hasta terminarla por completo, porque nunca estaba segura de querer continuar. Pero tomo tras tomo J.K. Rowling me convencía, y me invitaba a querer saber más. Como a tantos niños (y no tan niños) a los que les ha enganchado la historia de este chico y su cicatriz. Decidí leerlo porque me aseguraron que estaba bien, y que al leerlo en inglés se aprendía, porque su complejidad va creciendo conforme a los niños a los que iba dirigida su lectura. También porque yo he leído muy poca literatura infantil o juvenil, y quería saber si la trama sería recomendable como regalo para niños.

Si sois adultos y os planteáis estas preguntas, podéis seguir leyendo. No hay spoilers.

sábado, 5 de septiembre de 2020

Fun home, de Alison Bechdel

Me recomendaron esta novela gráfica hace tiempo y, tras leer críticas sobre ella, me decidí a regalarla. Aprovechando una escapada más que dudosa hasta el último momento, he podido pedirla y leerla, y la verdad es que Fun home es un buen regalo. Una novela sobre una familia con problemas de comunicación en la que se intenta poner palabras a sentimientos difíciles de describir, sobre todo cuando no todo es como parece o cuando las palabras para explicar una situación, o un sentimiento, no existen. También sobre la aceptación de uno mismo.

jueves, 20 de agosto de 2020

La uruguaya, de Pedro Mairal

 

Me costó empezarlo: leí hace tiempo muchas críticas, pero el destino impedía de alguna forma que La uruguaya llegara a mí. Estas navidades compré todos los libros que me apeteció, y cayó éste también. Porque hacía mucho que me apetecía leerlo. Quizá no es bueno que las expectativas sean muy altas, pero a mí la verdad es que me ha gustado. Me parece a veces demasiado normal, no cuenta nada extraordinario. Pero entiendo a Lucas, y a Cata. También a La uruguaya.

miércoles, 12 de agosto de 2020

La casa de las bellas durmientes, de Yasunari Kawabata

Hace muchos años un excelente profesor de mi facultad nos dio una lista de libros que había que leer. La perdí, se la volví a pedir años después y desde entonces la guardo con cuidado, acudiendo de vez en cuando a ella segura de que ahí encontraré libros que me van a remover. De ahí sale esta Casa de las bellas durmientes, el único que él recomendaba de Yasunari Kawabata: un libro breve, con un punto de partida inquietante que podría repeler a algunos. A mí me ha parecido extraño y maravilloso, con esa mezcla de temas y ese toque diferente que traen muchas obras que llegan de Japón. Difícilmente se puede recrear mejor la decadencia, el deseo desde la vejez y ese punto en que se tocan el sexo y la muerte.