Tras Bernardo Soares y
Alberto Caeiro, los heterónimos que ya conocía de Fernando Pessoa,
busqué una obra para leer de Álvaro de Campos. De Campos es el
heterónimo de Pessoa más conocido, y también quizá el más
prolífico. Su vida y su muerte fueron imaginadas por el autor, y
hasta su literatura y su temática evoluciona a lo largo de su
„vida“. Tanto escribió y tan distinto, que fue difícil
decidirme por una obra. Pero los Reyes Magos me trajeron una
Antología de Visor de Poesía (en versión bilingüe) que, con mil
páginas (quinientas en realidad, pues los poemas aparecen duplicados
en los dos idiomas), ha resultado ser una maravilla.Un blog de ratas de biblioteca para ratas de biblioteca, con críticas literarias que nunca te desvelarán el final de los libros.
domingo, 5 de agosto de 2018
Libro de versos de Álvaro de Campos, de Fernando Pessoa
Tras Bernardo Soares y
Alberto Caeiro, los heterónimos que ya conocía de Fernando Pessoa,
busqué una obra para leer de Álvaro de Campos. De Campos es el
heterónimo de Pessoa más conocido, y también quizá el más
prolífico. Su vida y su muerte fueron imaginadas por el autor, y
hasta su literatura y su temática evoluciona a lo largo de su
„vida“. Tanto escribió y tan distinto, que fue difícil
decidirme por una obra. Pero los Reyes Magos me trajeron una
Antología de Visor de Poesía (en versión bilingüe) que, con mil
páginas (quinientas en realidad, pues los poemas aparecen duplicados
en los dos idiomas), ha resultado ser una maravilla.domingo, 22 de julio de 2018
Cinco razones para leer 'Fortunata y Jacinta', de Benito Pérez Galdós
Fortunata y Jacinta es la obra maestra de Pérez Galdós y una de las novelas más importantes de la literatura español. Pero, como El Quijote, muchas veces queda a la espera, sin ser leído, por pereza, por su extensión, porque no hay tiempo... El verano es el momento perfecto para lanzarse a leer un gran clásico: ¿por qué no éste? Os damos cinco razones:
lunes, 16 de julio de 2018
La hija del sepulturero, de Joyce Carol Oates
La autora de La hija del sepulturero
apareció entre listas sobre candidatas (y no candidatos) al Nobel de
Literatura, que no sabemos si (o cuándo) volverá a entregarse. Lo
elegí entre sus numerosas obras por tener tintes autobiográficos y
por ser uno de los más alabados por la crítica. El estilo de Oates
me ha encantado, pero a Rebecca, la protagonista de la novela, no me
la he terminado de creer. No sé si Oates ensambló fragmentos
de historias independientes, o si desea romper estereotipos con una mujer así,
pero me ha costado mucho empatizar con ella.
domingo, 8 de julio de 2018
Harry Potter y la piedra filosofal, de J. K. Rowling
Todavía recuerdo aquel trabajo de verano, en la sección de libros, y la expectación que provocó la publicación del último tomo de la saga de Harry Potter. Yo no lo conocía, no lo había leído, y me costaba entender el nerviosismo de los clientes y los companeros, al comentar el posible final de la trama. Tanto tiempo ha pasado, y tantas personas me han dicho que está bien, que decidí leerlo, con la excusa, claro, de hacerlo en inglés y así aprender algo. No sé si la terminaré, pero el segundo tomo sí voy a leerlo.martes, 12 de junio de 2018
La calle Great Jones, de Don DeLillo
A DeLillo y su La calle Great Jones llegué entre artículos sobre los premios Nobel: aunque no es de los favoritos, su nombre se ha mencionado alguna vez como posible ganador, así que me decidí a leerle y conocer algo más de literatura contemporánea estadounidense. He de adelantar que no me ha gustado mucho: DeLillo es un escritor posmodernista y en esta novela sobre una estrella del Rock and Roll, demasiadas veces me pregunto qué es lo que nos quiere contar.lunes, 4 de junio de 2018
Bartleby, el escribiente, de Herman Melville
Aunque conocía la existencia de esta novelita de Melville, nunca la había buscado activamente. Pero en mis últimas vacaciones me llamó desde el estante de una librería muy especial, convirtiéndose en el mejor souvenir que pude haber comprado. Tengo la sensación de que Melville está de moda: por Moby Dick, pero también gracias a Bartleby. Y entiendo el por qué.
martes, 29 de mayo de 2018
Hijo de ladrón, de Manuel Rojas
Hijo de ladrón fue el regalo de un amigo, y ha resultado ser un gran descubrimiento. Es considerada la mejor novela chilena del s. XX, y yo no la conocía. Comparada con El túnel o el gran Pedro Páramo, la empecé con ganas, pero su lectura (durante un periodo algo convulso) se ha visto interrumpida demasiadas veces. Aún así es una obra muy recomendable, y espero continuar en un futuro la lectura de la saga de Aniceto Hevia, que consta de tres tomos más.
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