miércoles, 25 de febrero de 2026

La canción de Aquiles, de Madeline Miller


Conocí a Madeline Miller con Circe, su segunda novela, y me gustó tanto que me prometí volver a ella con La canción de Aquiles, su primer gran éxito, en cuanto encontrara el momento. Su libro fue un souvenir de Grecia: lo compré (en inglés) con la esperanza de que me recordara esos días tan bonitos que pasamos. Y por fin, meses después, lo leí. Creo que Circe me gustó más, pero reescribir los clásicos griegos me sigue pareciendo un género espectacular. Lo seguiré visitando.

Miller publicó La canción de Aquiles en 2011, después de trabajar diez años en ella. Se convirtió en un éxito y se tradujo a muchos idiomas. En 2018 publicó su segundo gran éxito: Circe. También muy recomendable.

Siempre se ha dicho que en los clásicos ya está todo, que en la Odisea y la Ilíada ya se encuentran todos los temas y sentimientos universales. Pero son libros que no se recrean en todos sus protagonistas ni en todas sus historias secundarias. Por eso hay autores que las reinterpretan, que les dan una vuelta: para darles el lugar que merecen a esos otros pequeños personajes que nunca fueron protagonistas, como las mujeres (Penélope) o los amigos (Patroclo). Y juegan a contar todo lo que no cupo en los grandes dramas griegos.

En la Ilíada nunca se dice que Patroclo y Aquiles fueran amantes pero, según su autora, Platón ya lo menciona. Decide buscar referentes en muchos libros que hablan de su relación y les da el protagonismo que merece.

Yo conocí a Patroclo en la Ilíada, y por tanto conocía la última parte de la historia. Pero en La canción de Aquiles Miller nos habla de cómo se conocieron y del origen de su relación. Así, he leído otras historias sobre Aquiles que me eran desconocidas desde el punto de vista de Patroclo, un eterno personaje secundario obligado a vivir a la sombra de su amado.

La canción de Aquiles es muy recomendable: siempre merece la pena leer libros que reinterpreten a los clásicos. Las historias originales se centran mucho en los protagonistas, normalmente masculinos, pero hay que entender el contexto y lo que pretendían contar: la guerra o las aventuras de Odiseo. Yo creo que dar espacio a sus personajes secundarios sólo las realza más. Muchos detalles se recortan en los originales griegos y no se cuentan, pero la esencia de unos personajes con un trasfondo que no se explora ya la dejaron escrita. Sólo nos queda a nosotros continuar su historia para hacerles justicia.

Ratita de laboratorio 

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