domingo, 20 de enero de 2019

Suave es la noche, de Francis Scott Fitzgerald


Estas Navidades planifiqué mal mis lecturas, y tuve que acudir a la biblioteca familiar y buscar algún libro que no hubiera leído. Me decidí por Suave es la noche: El gran Gatsby me gustó bastante, y alguien me había dicho que Suave es la noche era incluso mejor. Intuí (acertadamente) que se leía rápido, y me lancé de lleno a los anos veinte, a su superficialidad, a sus fiestas y a su vida social. Os diré que me ha encantado, que lo recomiendo sin dudar. Y que, como me habían dicho, me parece mejor que El gran Gatsby.

domingo, 13 de enero de 2019

Ciudad abierta, de Teju Cole

Hay muchísimas novelas escritas en primera persona, o como un largo monólogo interior. Ciudad abierta, de Teju Cole, se podría clasificar como una de ellas, pero no es una más: el diálogo del protagonista consigo mismo y con lo que le rodea fluye de forma sencilla, directa y cercana hacia el lector, aunque se pierda en decenas de temas distintos. El marco de una gran ciudad, Nueva York, como escenario de sus largos paseos encaja de forma perfecta con el relato, construido a base de con rutinas salpicadas de momentos clave.

domingo, 6 de enero de 2019

Tala / Lagar, de Gabriela Mistral


Había leído poco de Gabriela Mistral: alguna canción infantil, y algún poema suelto. Y alguno escuché recitado. Tenía ganas de conocer su obra, y elegí una edición de Cátedra que combina dos de sus libros más conocidos: Tala y Lagar. Me alegro de haber empezado con ella 2019.


sábado, 29 de diciembre de 2018

Siddhartha, de Hermann Hesse


Terminamos 2018 con un post sobre Siddhartha, que las dos ratitas leímos hace ya mucho tiempo. Su relectura tenía que haber marcado la preparación de las vacaciones, para haber ilustrado las visitas a templos budistas, pero no pudo ser. Como libro profundo, perfecto quizá para un público joven, este post os invita a dedicar un tiempo de vez en cuando a las preguntas más complicadas sobre la vida: por qué estamos aquí, para qué, y cómo llenar el vacío de la existencia. Cualquier época es buena, pero la Navidad y el cambio de año son perfectos para echar la vista atrás y proponerse objetivos para el 2019. Que leer sea uno de ellos.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Descolonizar la mente. La política lingüística de la literatura africana, de Ngugi wa Thiong'o

En mi búsqueda de candidatos al Premio Nobel de Literatura conocí a Ngugi wa Thiong'o, del que leí Un grano de trigo. Pero su obra más conocida es el ensayo que nos ocupa, Descolonizar la mente, sobre literatura africana. Lo he leído muy interesada en conocer sus opiniones sobre la Lengua y la Literatura africana, el idioma en el que se escribe y la educación en Kenia. No estoy de acuerdo con todas sus ideas, porque identifica un idioma con un tipo de política. Pero hace reflexionar sobre la influencia y la importancia de la educación en el proceso de (neo) colonización.

jueves, 13 de diciembre de 2018

La saga/fuga de J.B., de Gonzalo Torrente Ballester

Hace mucho, mucho tiempo, que quería leer La saga/fuga de J.B. Descrita como una de las novelas más raras, originales y merecedora de buenas críticas en los libros de texto de literatura, me llamó la atención que su autor fuera tan polifacético y escribiera a la vez éxitos más comerciales, como Los gozos y las sombras. He de decir que me ha costado terminarlo: leído durante una época convulsa de mucho trabajo seguido de mucha vacación, no me era fácil encontrar el momento para sentarme y visitar Castroforte del Baralla. Aun así, he comprendido por qué su carácter innovador le garantizará siempre un hueco en la literatura de honor en espanol del siglo XX.

sábado, 24 de noviembre de 2018

La mujer rota, de Simone de Beauvoir


Durante mi estancia en París, en el curso de francés, hice una pequena presentación a mis companeros sobre Simone de Beauvoir. Teníamos que elegir un personaje conocido, y ya que estábamos estudiando el tema del arte en Francia, decídi escoger una mujer, francesa y escritora. La elección dio lugar a un debate sobre la legalización del aborto (debate quizá sea exagerado con un nivel A2), y la profesora nos recomendó la lectura de La mujer rota, por no ser demasiado difícil y ser una obra cortita. Mi optimismo parisino me hizo lanzarme a comprarlo, y casi ano y medio después aquí os dejo el post. Espero con él abrir un debate.