lunes, 13 de abril de 2015

En busca del tiempo perdido (VI): La fugitiva, de Marcel Proust

Ya estoy en la recta final de mi propósito del 2014: he terminado de leer el sexto tomo de En busca del tiempo perdido, La fugitiva (o, en otras versiones, Albertina desaparecida). La verdad es que me ha gustado bastante: en su línea, casi no pasa nada en las trescientas páginas de libro, pero los sentimientos que describe son universales, por lo que podemos entender a nuestro amigo Marcel. Por favor, seguid leyendo sólo si ya leísteis La prisionera

lunes, 6 de abril de 2015

La ladrona de libros, de Markus Zusak

Esta novela es la segunda parte de un regalo. Me la recomendó una amiga que vio la película, pues supuso que en libro la historia ganaría bastante. La verdad es que yo la película no la he visto así que no puedo juzgar, pero el libro me ha parecido original. En mi opinión, hay un poco de drama innecesario (aunque hablando de los nazis y de la Segunda Guerra Mundial, pudo ser peor), y el autor pudo haber jugado mucho más con los libros. Pero como libro juvenil sobre las víctimas inocentes de las guerras, creo que está bastante bien. La Muerte es muy buena narradora. 

martes, 24 de marzo de 2015

Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain

Un viaje que está en proyecto me llevó a Las aventuras de Huckleberry Finn. Es un libro que suele leerse en la adolescencia, más o menos a la edad que tiene el protagonista. La forma de disfrutarlo hubiera sido distinta si lo hubiera leído entonces y lo que me habría transmitido, también. Pero no me arrepiento de haber llegado a él tan tarde. Temía encontrarme con un libro de aventuras pensado para niños. Pero tiene el don de transportarnos a lo que sentíamos cuando éramos pequeños y dedicábamos todo el día a jugar y explorar. Y eso vale muchísimo.

domingo, 8 de marzo de 2015

El tambor de hojalata, de Günter Grass

 Después de conocer a Grass con su El gato y el ratón, prometí retomar a este autor pero en castellano para juzgarlo mejor, porque su lectura en alemán me resultó casi imposible, e intuía que merecería la pena. Por consejo de un seguidor decidí leer El tambor de hojalata que es, quizá, su novela más conocida. Debo decir que hacía mucho, mucho tiempo, que no tenía tantas ganas de escribir una reseña, ni tanto miedo de no estar a la altura. No es que otros libros me parezcan malos, o que mis reseñas sean siempre buenas, si no que hay demasiado que contar... y demasiado que no comprendí del todo. En fin, haré lo que pueda. Espero, al menos, despertar vuestro interés por un escritor que yo misma conocí tarde, pero al que sin duda volveré a leer.

lunes, 2 de marzo de 2015

El jilguero, de Donna Tartt

Tras la publicación de El jilguero, ganador del Pulitzer en 2014, se dispararon las visitas y búsquedas sobre el cuadro del mismo nombre en el que se apoya toda la novela. Es la consecuencia lógica tras leerlo: entre las virtudes de este libro, está la de contagiar la fascinación por las cosas bellas y los objetos con alma, que hablan con nosotros siglos después de que fueran creados. El protagonista ata muy pronto su destino al del cuadro, pequeño y delicado, fascinado por su inmortalidad: poseerlo le hace sentir distinto y cuidar de que no le pase nada se convierte en una obsesión. La historia de ese vínculo y la soledad de la que nace es el pilar de esta historia.

sábado, 21 de febrero de 2015

Orgullo y prejuicio, de Jane Austen

Hacía tiempo que quería leer Orgullo y prejuicio para comprobar si, como sospechaba, era una novela cursi. Así que aproveché el regalo que me hicieron unos amigos y lo invertí en Jane Austen, en inglés, para probar suerte e intentar sentirme identificada con las mujeres de principios del siglo XIX, con sus vestidos y su educación, sus propuestas de matrimonio y sus reputaciones... la verdad es que no ha sido fácil porque las cosas han cambiado mucho, pero he conseguido sacarle al libro una enseñanza. 

domingo, 15 de febrero de 2015

Nudos y cruces, de Ian Rankin

La novela negra no es lo mío, pero hay que leer de todo y más si viene muy recomendado... así llegué a Nudos y cruces, de Ian Rankin, un escritor escocés de bastante éxito. El libro es el primero de una saga protagonizada por el inspector John Rebus, que recuerda bastante al Wallander de Henning Mankell. A los fans del género les gustará. A los que no lo son tanto, les dará al menos unas cuantas horas de entretenimiento.