domingo, 20 de octubre de 2013

El ruido y la furia, de William Faulkner

Tengo muchos libros en casa de mis padres sin leer y, de vez en cuando, cuando paso por allí cojo alguno y lo intercalo en mi lista de pendientes. El ruido y la furia, que protagoniza la entrada de hoy, me ha encantado precisamente porque no sabía nada de él, y porque no creía que me fuera a gustar tanto como lo ha hecho, ya que lo cogí sin saber muy bien de qué iba. Un libro bastante duro y angustioso, y con un estilo difícil de entender, pero que me ha sorprendido gratamente.

viernes, 11 de octubre de 2013

Retorno a Brideshead, de Evelyn Waugh

Llegué a Retorno a Brideshead no por la serie, como muchos, sino por un libro del mismo autor que me mandaron leer hace unos cuantos años, ¡Noticia bomba! Lo abrí como se abren las lecturas obligatorias, con poco entusiasmo, pero lo terminé devorando, enganchada por ese humor inglés que Waugh dirige, sin piedad, contra las miserias del mundo del periodismo. Su obra más conocida se colocó entonces en mi larguísima lista de lecturas pendientes y ha sido este verano cuando por fin he reencontrado a este autor y he descubierto este libro imprescindible.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Dime quién soy, de Julia Navarro


Este libro lo recibí en el trabajo, como préstamo, y por ello se coló en mi lista de pendientes. Ya estaba sobre aviso: el libro no era muy bueno, pero hablaba de espías, y de una parte muy interesante de la Historia de Europa. Así que con él me puse, para poder devolverlo cuanto antes, para que quien me lo dejó pueda empezar a leerlo cuando quiera. 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Historia de un alemán, de Sebastian Haffner

Varios miembros de mi familia han leído Historia de un alemán, y algún amigo más está en ello. La otra ratita me cedió la responsabilidad de escribir la reseña porque el libro habla de Alemania y soy yo la que vivo aquí. Pero es difícil hablar sobre un libro que trata de la Alemania nazi, porque no se centra en los judíos que murieron en los campos de concentración, sino en los alemanes que, quizá no participaron activamente en todo ello, pero que sí asistieron a un drama a su alrededor sin hacer nada en contra. Es por eso que este libro incomoda, porque cuenta cosas que avergüenzan al pueblo alemán. Y es por eso que es difícil escribir una reseña, porque es una autocrítica de un alemán a sus iguales, y yo me siento un poco como una extraña al leerlo.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Lirio y serpiente, de Nikos Kazantzakis

Lirio y serpiente es un libro muy corto, de apenas 60 páginas, pero engaña. Aunque parezca que habla de lo mismo que otros muchos antes que él, el primer amor, lo trata de una forma muy personal. Es tan apasionado como se espera del tema pero también es muy denso. La prosa se mezcla con la poesía, aunque no haya versos, y lo romántico con lo existencial. Hay intensísimas declaraciones de amor, pero también hay preguntas y mucha desesperación.

lunes, 26 de agosto de 2013

El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald

El gran Gatsby vino de paso a mi casa, pero se quedó. Un amigo ya lo había leído, y como aquí el tráfico de libros en castellano es más escaso que en España, pues no desaproveché la oportunidad e hice trueque con mis ejemplares. Su lectura se vio retrasada por otra obra de la que ya hablé en otra entrada, pero cuando pude, lo leí. La verdad es que me ha gustado bastante, yo lo recomiendo, y más ahora que con la película se ha puesto de moda. Por cierto, lo tengo que devolver. 


lunes, 19 de agosto de 2013

Libro del desasosiego, de Fernando Pessoa

Por fin publico la entrada sobre el libro que me ha tenido ocupada los últimos meses. El Libro del desasosiego ha estado conmigo durante mucho tiempo, demasiado, y se ha sentado a mi lado en el tranvía, en el tren y en el avión. Visitó Hamburgo y Milán: estuvo conmigo hasta en la playa. Y es que me ha costado terminarlo, porque es un libro donde sólo hay un personaje que escribe sus pensamientos... y ya. Así durante 600 páginas. Podría haberlo dejado, sobre todo cuando caía en la tentación de leer novelas más ligeras que son las que me han impedido avanzar como debía con el libro. Pero no lo hice, porque desde que leí el resumen y las primeras páginas de la novela, supe que leía un libro de los que se escriben con mayúsculas. Por eso es complicado escribir la reseña, porque no os recomendaré el libro, pero tendrá un sitio de honor en mi estantería.