lunes, 30 de noviembre de 2020

Homo Faber, de Max Frisch

2020 se acerca a su fin y aún no hemos alcanzado el objetivo anual (30 posts por año), así que hoy he estado buscando en mis recuerdos alguna obra para recomendar. Homo Faber me encantó en su momento, y lleva mucho tiempo en mi cabeza, desde que la leí, y de hecho debería releerla en alemán, ahora que podría entenderla. Del estilo de Böll y Grass, Frisch firma en Homo Faber una novela triste, donde su protagonista tiene una actitud ante la vida demasiado racional. 

Pareciera que Frisch describe al típico ingeniero alemán.

martes, 24 de noviembre de 2020

El corto verano de la anarquía, de Hans Magnus Enzensberger



Investigando sobre la literatura del exilio español descubrí que hay no pocas obras sobre la vida de Durruti, y decidí leer la escrita por Enzensberger: El corto verano de la anarquía. Podía leerla en alemán y su estructura en forma de suma de testimonios le daba originalidad. La verdad es que me ha gustado: no la recomendaría a cualquiera, pero me ha gustado su mezcla de visiones. Sin intentar hacer un retrato objetivo, sin incluir la opinión de sus enemigos, deja entrever la figura de un hombre carismático cuya muerte marcó (y simbolizó) la pérdida de influencia del anarquismo en España.

lunes, 9 de noviembre de 2020

Las personas del verbo, de Jaime Gil de Biedma

 


Las personas del verbo
fue un regalo de cumpleaños, de lectura un poco tardía. A Gil de Biedma no lo tenía en mi lista de pendientes, y quizá por eso me ha sorprendido tanto su antología. Me ha encantado: es muy auténtica, sin exagerar en lo emocional, como él mismo diría. Paralelamente he leído sobre su vida, y he descubierto que escribió poco y que compaginó su actividad literaria con su trabajo como directivo de una gran empresa. 

Y me he dicho: aún estoy a tiempo.

lunes, 26 de octubre de 2020

Un puente sobre el Drina, de Ivo Andric

Adquirí la costumbre de traerme un libro como souvenir de los lugares a los que viajaba, pero hay quien, para preparar un viaje, compra un libro sobre la región (y escrito por alguien de allí) para ir preparando la visita. Una amiga, antes de viajar hasta Croacia desde Alemania en tren, me preguntó qué libro podría leer sobre la zona. Y, tras buscar en Internet, le recomendé Un puente sobre el Drina. Un tiempo después se lo pedí para leerlo: Andric fue premio Nobel, y en todas las páginas que visité lo ponían como imprescindible. No voy a mentir: es lento, y se me ha hecho largo. Pero leerlo ayuda a entender que los problemas de la región no vienen de ayer.

domingo, 18 de octubre de 2020

Relatos de lo inesperado, de Roald Dahl

En esta época en la que parece que el tiempo se ha detenido, uno debería sacar más ratos para leer, pero no siempre es así. Hay quien se concentra menos, quien no encuentra ganas, quien ya no usa tanto el transporte público, donde aprovechaba para leer. Si queréis recuperar el hábito poco a poco, os recomiendo acudir a colecciones de cuentos. Hace poco me pidieron que recomendara algunas, y me acordé de Roald Dahl y sus Relatos de lo inesperado: el creador de Matilde y de Charlie y la fábrica de chocolate escribió también obras para adultos y cuentos de humor negro, que han sido fuente de inspiración para el cine y la televisión.

domingo, 27 de septiembre de 2020

Las ilusiones perdidas, de Honoré de Balzac

Recibí Las ilusiones perdidas justo el día de mi cumpleaños, en directo, mientras lo celebraba con amigos a ritmo de videollamada. Fue una buena elección, porque en ese momento andaba interesada por la literatura francesa, y estaba indagando sobre sus clásicos. Balzac no estaba entre mis primeras opciones, pero seguro que hubiera estado entre las segundas. Y la verdad es que, a pesar de ser un libro largo, me ha encantado.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Motivos por los que leer la saga de Harry Potter, de J.K. Rowling

En 2018 decidí empezar la saga de Harry Potter, y escribí un post sobre su primer tomo. A pesar de haber seguido con el segundo (y el tercero, y el cuarto…) decidí no escribir más posts hasta terminarla por completo, porque nunca estaba segura de querer continuar. Pero tomo tras tomo J.K. Rowling me convencía, y me invitaba a querer saber más. Como a tantos niños (y no tan niños) a los que les ha enganchado la historia de este chico y su cicatriz. Decidí leerlo porque me aseguraron que estaba bien, y que al leerlo en inglés se aprendía, porque su complejidad va creciendo conforme a los niños a los que iba dirigida su lectura. También porque yo he leído muy poca literatura infantil o juvenil, y quería saber si la trama sería recomendable como regalo para niños.

Si sois adultos y os planteáis estas preguntas, podéis seguir leyendo. No hay spoilers.