lunes, 30 de septiembre de 2013

Dime quién soy, de Julia Navarro


Este libro lo recibí en el trabajo, como préstamo, y por ello se coló en mi lista de pendientes. Ya estaba sobre aviso: el libro no era muy bueno, pero hablaba de espías, y de una parte muy interesante de la Historia de Europa. Así que con él me puse, para poder devolverlo cuanto antes, para que quien me lo dejó pueda empezar a leerlo cuando quiera. 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Historia de un alemán, de Sebastian Haffner

Varios miembros de mi familia han leído Historia de un alemán, y algún amigo más está en ello. La otra ratita me cedió la responsabilidad de escribir la reseña porque el libro habla de Alemania y soy yo la que vivo aquí. Pero es difícil hablar sobre un libro que trata de la Alemania nazi, porque no se centra en los judíos que murieron en los campos de concentración, sino en los alemanes que, quizá no participaron activamente en todo ello, pero que sí asistieron a un drama a su alrededor sin hacer nada en contra. Es por eso que este libro incomoda, porque cuenta cosas que avergüenzan al pueblo alemán. Y es por eso que es difícil escribir una reseña, porque es una autocrítica de un alemán a sus iguales, y yo me siento un poco como una extraña al leerlo.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Lirio y serpiente, de Nikos Kazantzakis

Lirio y serpiente es un libro muy corto, de apenas 60 páginas, pero engaña. Aunque parezca que habla de lo mismo que otros muchos antes que él, el primer amor, lo trata de una forma muy personal. Es tan apasionado como se espera del tema pero también es muy denso. La prosa se mezcla con la poesía, aunque no haya versos, y lo romántico con lo existencial. Hay intensísimas declaraciones de amor, pero también hay preguntas y mucha desesperación.

lunes, 26 de agosto de 2013

El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald

El gran Gatsby vino de paso a mi casa, pero se quedó. Un amigo ya lo había leído, y como aquí el tráfico de libros en castellano es más escaso que en España, pues no desaproveché la oportunidad e hice trueque con mis ejemplares. Su lectura se vio retrasada por otra obra de la que ya hablé en otra entrada, pero cuando pude, lo leí. La verdad es que me ha gustado bastante, yo lo recomiendo, y más ahora que con la película se ha puesto de moda. Por cierto, lo tengo que devolver. 


lunes, 19 de agosto de 2013

Libro del desasosiego, de Fernando Pessoa

Por fin publico la entrada sobre el libro que me ha tenido ocupada los últimos meses. El Libro del desasosiego ha estado conmigo durante mucho tiempo, demasiado, y se ha sentado a mi lado en el tranvía, en el tren y en el avión. Visitó Hamburgo y Milán: estuvo conmigo hasta en la playa. Y es que me ha costado terminarlo, porque es un libro donde sólo hay un personaje que escribe sus pensamientos... y ya. Así durante 600 páginas. Podría haberlo dejado, sobre todo cuando caía en la tentación de leer novelas más ligeras que son las que me han impedido avanzar como debía con el libro. Pero no lo hice, porque desde que leí el resumen y las primeras páginas de la novela, supe que leía un libro de los que se escriben con mayúsculas. Por eso es complicado escribir la reseña, porque no os recomendaré el libro, pero tendrá un sitio de honor en mi estantería. 

lunes, 12 de agosto de 2013

Guerra Mundial Z, de Max Brooks

Siempre he pensado que hay que leer de todo y que si algo es bueno, lo es trate de lo que trate y sea del género que sea. Guerra Mundial Z, un libro que creí que dejaría a las dos páginas, cumple de sobra en el suyo: entretiene como todo buen best-seller y tiene tensión e intriga, como se espera en una historia de ciencia ficción. Pero el motivo de que se haya convertido en una obra de culto para los fans de los zombies y de que Brad Pitt se encaprichara de la historia hasta el punto de casi arruinarse hay que buscarlo un poco más allá.

sábado, 27 de julio de 2013

El cielo es azul, la tierra blanca, de Hiromi Kawakami

Los que hayáis buceado un poco por el blog, os habréis dado cuenta de que los libros japoneses son una de mis debilidades. Tienen una forma totalmente distinta de contar las cosas. Y una obsesión que me fascina por los personajes solitarios y aislados, y la forma en que poco a poco se abren al mundo. Siempre que voy a una librería y veo un nombre nuevo con un titular llamativo, acabo cayendo. Así me ocurrió con esta obra, con el añadido de que estaba publicada por Acantilado, signo, casi siempre, de que merece la pena. Y era verdad: la historia que cuenta me conmovió como pocas, y no puede ser más sencilla. Ése es el encanto de este libro: contar de una forma extraordinariamente simple lo que tiene de mágico y salvador el amor.